Nos encontraremos entre ese paisaje lunar donde nos has abrazado desde siempre con la melodía inigualable de tu voz entonando el cántico de un amor desnudo y sencillo cercado de cadencias y de olas y de ondas y de conchas y de blancas brumas entregadas y precisas. Melodías venidas, mudadas en aureolas de dos lunas en las que nos mecías trayendo a nosotros las nanas llenadas de esencias y de palabras recorriendo los montes y las laderas y los cielos yendo en busca de las necesitadas elegías regadas de ti que nunca nos faltaron, y, antes de cerrar cualquier atardecer nos vencías sumergiendo aquellos virginales sueños en cantatas llegadas en las manos que nos acariciaban al compás de los adulzados sonidos traídos a nuestros oídos en sonetos y en las odas pronunciadas desde esos labios que ahora nos faltan. Nos encontraremos entre ese paisaje lunar repleto de riscos, de braseros y de vientos en Anhui, y esta deslumbrante estrella en la que se aloja el destello inmanente nac...
Hoy, custodiado desde abajo por las torres de defensa, me he deslizado sobre los mismos pasos de la historia, por entre una calle empinada que me ha llevado hasta la cumbre y este dulce amor de un mar del que siempre estoy enamorado. Sí, es desde este mirador llenado de azules y de verdes aturquesados, y de un cielo raso atrapado, en la visión caída a los mismos pies de esta bahía, ahora esculpida en mis retinas, en la línea del horizonte de la mediterránea, desde donde en los siglos atrasados se iniciaron las rutas de los indianos. Ahora es cuando impregnado de la esencia de un relato, en el que un alma se ha desnudado entre una cascada de palabras honestas enhebradas entre la bondad y aquella sinceridad capaz de quebrar a aquel orgullo incisivo que en ocasiones nos envenena. Hoy, custodiado y acunado por una verdad antigua, traída a nuestro tiempo de ahora, a este presente que en ocasiones nos vence, nos manipula y nos confunde y nos nutre de ideas endulzadas que nos distancian....
Es la calle, lo cotidiano observado desde fuera del hogar. No, no voy a renunciar a una segunda residencia abierta a esta ventana de un mundo de ventanas contenidas de retratos y de pórticos a los que entrar a indagar; impactos visuales que ordeno en mi memoria y descifro; un acto que reivindico también para vosotros, os incito, os invito a asomaros a las callejuelas del planeta tierra donde moran seres exquisitos. Celeste Mar.
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